CO-AUTORA
Desde mi infancia supe que mi vocación era enseñar. Ese profundo deseo de transmitir conocimientos me llevó a formarme como Maestra Normal Nacional y, posteriormente, como Fonoaudióloga.
Sin embargo, fue una experiencia personal la que terminó definiendo el rumbo de mi vida. Durante la etapa de la postadolescencia padecí un cuadro severo de acné que despertó en mí la necesidad de comprender la piel y descubrir cómo podía recuperar la salud de mi piel y acompañar a otras personas que atravesaban situaciones similares. Esa búsqueda me condujo a estudiar Cosmetología, profesión en la que encontré la posibilidad de unir la ciencia, la salud, la educación y el servicio a los demás.
Obtuve el título de Cosmetóloga Nacional, otorgado por el Ministerio de Cultura y Educación de la República Argentina, y posteriormente la certificación internacional como Esteticista Cosmetóloga Internacional CIDESCO (Suiza). Mi pasión por la docencia me impulsó además a formarme como Instructora de Formación Profesional del Consejo de Educación Técnica, Instructora de Formación Profesional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y Capacitadora Pedagógica como Instructora de Formación Profesional del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Convencida de que la actualización permanente es una responsabilidad profesional, participé durante más de cuatro décadas en congresos nacionales e internacionales de dermatología, medicina estética, cirugía cosmética, linfología y flebología de Dermatología, Medicina Estética, Cirugía Cosmética, Linfología y Flebología donde tuve el honor de disertar sobre investigaciones inéditas de mi autoría.
Una etapa fundamental de mi trayectoria fue mi labor en el Área del Servicio de Dermatología del Hospital Israelita de Buenos Aires, donde trabajé junto a reconocidos especialistas en dermatología y atendí pacientes derivados para tratamientos cosmiátricos estéticos.
Esa experiencia consolidó mi visión interdisciplinaria y reafirmó mi convicción de que la estética debe desarrollarse siempre con respaldo científico y en estrecha colaboración con la medicina.
Con el paso de los años tuve el privilegio de desempeñarme como docente y conferencista en distintos países de Latinoamérica, formando profesionales y promoviendo la jerarquización de la Cosmetología, la Cosmiatría y la Estética. Cada encuentro fortaleció mi compromiso con una formación ética, responsable y basada en la
evidencia.